¿Es realmente tan malo el colesterol?

La aterosclerosis es la acumulación de placas de ateroma en las paredes de las arterias. Estas placas de ateroma están formadas principalmente por colesterol y van ocluyendo poco a poco la circulación. Eventualmente la formación de un coágulo sobre estas placas de aterosclerosis  ocluye una arteria y esta es la causa de las enfermedades cardiovasculares como el infarto al miocardio y los infartos cerebrales.

Hasta hace poco se consideraba que un nivel elevado de colesterol en la sangre era la causa de la aterosclerosis.

Se les ha recomendado a los pacientes que sigan una dieta baja en colesterol y frecuentemente que tomen medicamentos llamados estatinas.

Sin embargo hay 2 situaciones que son muy importantes en relación al colesterol :

  • la primera es que el 60% del sistema nervioso es colesterol, y es un componente importante de las membranas de todas las células del cuerpo. De hecho, la deficiencia de colesterol impide el funcionamiento correcto de las neuronas. Estudios recientes muestran que la mejor función cerebral se obtiene con un colesterol sanguíneo entre 200 y 240. También se ha visto que el tomar estatinas y el bajar excesivamente los niveles de colesterol en sangre se asocia a pérdida de la memoria y enfermedad de Alzheimer.
  • La segunda es que el cuerpo humano necesita colesterol para sintetizar varias hormonas importantes: principalmente la pregnenolona, de la cual se derivan las hormonas sexuales (estrógeno, progesterona y testosterona) así como el cortisol (hormona del estrés) y la aldosterona (la hormona que mantiene normal la presión arterial). De manera que niveles bajos de colesterol se asocian a una deficiencia de estas hormonas, con síntomas de menopausia y andropausia precoces o exagerados, cansancio excesivo, mareos y desmayos.

Además se ha visto que la causa de la aterosclerosis no es el colesterol elevado sino la inflamación de la pared de las arterias. Esta es la causa de que se formen los coágulos que obstruyen la circulación sanguínea y desencadenan el infarto al miocardio o la trombosis cerebral.

Esta inflamación vascular es causada principalmente por niveles elevados de azúcar en la sangre.

El azúcar en la sangre se eleva cuando ingerimos carbohidratos en exceso bajo la forma de azúcar, miel, granos (trigo, maíz y arroz) y almidones como la papa. Una dieta ideal para evitar la aterosclerosis o para mejorarla si esta ya se ha desarrollado es una dieta baja en carbohidratos.

Por lo tanto una dieta alta en carbohidratos y baja en grasas favorece el infarto al miocardio y la pérdida de la memoria. Por lo contrario una dieta rica en grasas y baja en azúcares previene el infarto al miocardio y favorece la función cerebral.

Otras causas de inflamación crónica son las infecciones recurrentes, losniveles bajos de hormona tiroidea y las alteraciones de la flora intestinal. Estos problemas deben diagnosticarse y tratarse adecuadamente.

¡No debemos ya considerar al colesterol nuestro enemigo,  si no un nutriente importante e indispensable para mantener un buen estado de salud!